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PREDETERMINACION MATERNA DEL SEXO DEL BEBÉ

Antecedentes del Método

El Método Baretta encuentra sus orígenes en dos líneas de investigación inconclusas.

La impulsada por el Dr. Landrum Shettles en las décadas del ’70-‘80 que tuvo diversas repercusiones en ámbitos científicos, y que dejó como legado el descubrimiento de las diferencias físico químicas de los dos tipos de espermatozoides, de las que hablaremos más adelante. Esta línea de investigación quedó inconclusa debido a la escasa o nula difusión en medios académicos del Método de Billings como herramienta de monitoreo de la ovulación. Por otra parte, el Método Sintotérmico era aún más desconocido. La industria de la anticoncepción y de la fertilización asistida fueron los motores de investigación de esas décadas, y responsables en cierta medida del desconocimiento que aún hoy triunfa sobre estos métodos. Esto es tan así, que todavía se pueden escuchar numerosas alusiones al antiguo e ineficaz Método de Ogino Knauss como alternativa natural a la planificación familiar. De más está decir que utilizar el Método de Ogino Knauss para monitorear la ovulación con miras a la PDT materna del sexo no es efectivo, y sería casi igual que dejarlo en manos del azar. Lo mismo se puede decir de una instrucción despersonalizada del Método Billings o Sintotérmico, cuyo aprendizaje debe ser personal y a conciencia, lo cual provee una altísima eficacia. Precisamente estas fueron las limitaciones del Método Shettles.

En la misma época, los Dres Lorrain y Gagnon, estudiaron la influencia de la alimentación (específicamente su contenido en minerales) y lo aplicaron con éxitos del 80% Este es un porcentaje muy importante. Sin embargo, esta línea de investigación quedó estancada igual que la anterior, por falta de herramientas idóneas para su aplicación y medición.

Es una lástima que estos grupos de investigación se hayan desprestigiado mutuamente, como sucedió entre algunos científicos, ya que ambas líneas poseen un idéntico fundamento. Son dos factores que poseen influencia en el ambiente interior materno y se complementan entre sí. Esto significa que cuando uno de ellos se mantiene neutro, el otro es el que influye. También significa que, en ciertos casos, su no asociación puede originar dificultades en el logro de la concepción.


Variantes masculinas


El gran legado del Dr. Shettles fue haber comprobado las diferencias físico-químicas de los dos tipos de espermatozoides, el "X" y el "Y"

ESPERMATOZOIDE "X": más grande, mayor fuerza estática, más lento, más resistente en condiciones moderadamente adversas o ácidas; más duradero, puede esperar unos días al óvulo.

ESPERMATOZOIDE "Y":más pequeño, más rápido, requiere condiciones de mínima adversidad, acogedoras, alcalinas; llega primero y muere rápidamente; debe llegar a las trompas casi simultáneamente con el óvulo.

Sus investigaciones son las que permitieron desarrollar técnicas de separación espermática in Vitro con miras a la Elección del Sexo mediante Inseminación Artificial, desde hace más de diez años.

El médico Peter Liu, de Londres, en enero de 1993 realizó el anuncio de los procedimientos que realizaban en su clínica, consistentes en separar mediante una columna de albúmina el esperma X del esperma Y, ofreciendo un 75-80% de concepción de varones y un 70% de concepción de niñas. Es sabido que la Fertilización in Vitro tiene un éxito de 17% de embarazos llegados a término respecto a los embriones creados, por lo que los reales porcentajes de éxito son mucho más bajos y esto se mantiene en la actualidad.

La técnica patentada por el Dr. Ericsson se basa en la ultra centrifugación del esperma. El espermatozoide "Y", por ser más liviano y pequeño, queda en la parte superior. Mediante FIV asegura un éxito del 80% en la elección del sexo.

Si aún encontramos quienes defienden la teoría del azar, debemos recordarles que la separación in Vitro de los dos tipos de espermatozoides requiere de que ellos sean diversos entre sí (en sus caracteres físicos o químicos), ya que de lo contrario sería imposible su diferenciación y aislación por ninguna técnica de laboratorio.

Se darán a continuación otras tres razones por las que el azar no existe.

Nunca ha sido comprobado científicamente, sólo se ha enunciado como hipótesis. En efecto, en el momento en que se descubrió la existencia de estos dos gametos masculinos diferenciados (X e Y), se supuso que son ellos solamente los que determinan el sexo del embrión, ya que los gametos femeninos son iguales en cuanto a su carga cromosómica (X y X). Entonces, se enunció esta hipótesis sin ninguna base empírica que la comprobara jamás.

Para que exista el azar, se requiere que el proceso de la concepción se realice en un ambiente inerte, inactivo El tracto genital femenino no es un ambiente inerte. Se sabe perfectamente que sólo a nivel físico, los espermatozoides deben atravesar toda una carrera de obstáculos para acceder al óvulo. También a nivel químico, existen variantes como la composición del moco cervical en los distintos días fértiles, y las variaciones que produce en el cuerpo femenino su alimentación o medicaciones previas.

Si existiera el azar, no habría tantas mujeres que conciben sólo niñas o sólo varones a todo lo largo de su vida fértil. En este apartado se trata de analizar simples cuestiones estadístico-aleatorias. Si en cada concepción hubiera un 50% de probabilidades de concebir niña o varón, es poco probable que esta situación se repita siempre igual en futuras concepciones en la misma mujer, pero es imposible que el fenómeno se repita de igual modo en distintas mujeres durante toda su vida fértil. Si así fuera, sería sólo cuestión de "suerte" que un porcentaje de mujeres pueda concebir ambos sexos, y otro gran porcentaje llegue a concebir solamente niñas o solamente varones, pero esto es estadísticamente imposible.

Por todo esto, ABIF ha dedicado años al estudio de lo que sucede in vivo; es decir, para conocer de qué manera el medio natural que los espermatozoides poseen durante su supervivencia, que es el organismo femenino, puede variar para seleccionarlos.


Variantes femeninas

FACTOR CÍCLICO (diversas clases de moco cervical, efectos cronológicos por la diversa supervivencia de los espermatozoides, variaciones en la acidez/ alcalinidad, etc.)

FACTOR ALIMENTARIO (minerales de la ingesta cotidiana operantes en la acidez o alcalinidad del ambiente general del aparato genital)

Es importante destacar que estas variantes operan "per se", naturalmente, de manera cotidiana, de tal modo que la mujer selecciona el sexo del embrión más allá del acto voluntario de elegirlo a futuro, que puede existir o no, y más allá del éxito que se obtenga en este propósito.

Reconocer la existencia de estas variables es de una gran trascendencia, no sólo porque revierte todo lo conocido hasta ahora acerca de la predeterminación del sexo, sino que posee implicancias en el estado natural de fertilidad/ infertilidad de la mujer.

Pero además, porque es inconcebible que se continúe considerando "azarosa" una circunstancia que no posee absolutamente nada de tal.

Factor cíclico

La aplicación de este factor en la pre selección del sexo del bebé se fundamenta en las distintas características del moco cervical: diversa penetrabilidad y variaciones en su acidez / alcalinidad.

El moco cervical aparece visualmente cuatro-cinco días antes de la ovulación, con un aspecto grumoso, pegajoso, pastoso y de baja alcalinidad. Opera como un tapón en el cuello del útero, y no permite el paso de los espermatozoides. A medida que se acerca la ovulación, el moco se va tornando más lechoso, transparente, elástico, con mayor alcalinidad y ya no tapona el cuello del útero sino que permite el paso de los espermatozoides. Facilita su ascensión por su baja viscosidad y porque los canales que forman son más anchos que las cabezas de los espermatozoides

El moco cumple también la función de nutrición mientras no aparece el moco elástico. Mantiene los espermatozoides vivos, conservándolos en unas "cavernas" situadas en el cuello del útero, y también tiene funciones de traslado.


Tipos de moco

Se han diferenciado varias clases de moco.

La estructura y función del moco y su relación con la fertilidad han sido investigados por el Dr. Odeblad en la universidad de Umea (Suecia).

Esquema del útero en situación de infertilidad: el cuello está cerrado, el moco forma un tapón que no deja pasar a los espermatozoides. Al lado la ultra estructura del moco G en forma de mallas estrechas.

Moco G ("G" de gestagénico) es producido por la progesterona. Este moco se observa en mas cantidad durante los días infértiles del ciclo (después de la menstruación y en la fase postovulatoria), es de consistencia espesa, grumosa, hace de tapón del cuello del útero.

Moco E ("E" de estrogénico) está producido por los estrógenos. Es un moco mas fluido y dentro de este hay diferentes subtipos; el Moco L, primer moco probablemente fértil, blando; este moco es el que selecciona, nutre y mantiene vivos a los espermatozoides más lentos alojados en las criptas; el Moco S, que es el moco que habla de la máxima fertilidad, proporciona la sensación lubricante y facilita el ascenso veloz de los espermatozoides más rápidos. En 1990 se descubrió otro moco distinto, el Moco P, que se presenta en máxima cantidad el día pico. Su función principal es llevar los espermatozoides desde las criptas a la cavidad uterina.

Los amplísimos estudios del Dr. Odeblad, explican que el moco S es muy fluido, por lo que los espermatozoides se mueven a través del canal cervical muy rápidamente. En cambio, que el moco L es medianamente viscoso, y sus estructuras atraen a los espermatozoides más lentos, como así también a los defectuosos, y que esta "filtración" es muy eficaz.

Fue el mismo Dr. Odeblad quien descubrió el moco P, distinguiendo a su vez dos variantes del mismo: Pa (actividad mucolítica en los primeros días fértiles) y P6 (transporte de los espermatozoides desde las criptas hacia la cavidad uterina)

Si la relación fecundante fue realizada en los primeros días de moco E, específicamente durante el moco L, los espermatozoides "X", por ser más longevos y resistentes en condiciones de baja acogida, son los que sobreviven en las cavernas del cuello uterino, alimentados por el moco L. En el momento de la ovulación, son transportados por el moco P6 al encuentro del óvulo.

Si esta relación se realiza en el momento del moco elástico y transparente, fluido, (moco S) se favorece a los espermatozoides "Y" por su afinidad con un medio más alcalino y su mayor velocidad.

En los inicios de sus investigaciones, el Dr. Shettles recomendaba el Método Billings como eficaz para el monitoreo de la ovulación, y como herramienta eficiente en proveer datos pronósticos para reconocer los días fértiles favorables a cada espermatozoide. Posteriormente, cifró sus expectativas en los avances de la fertilización asistida.

Los Dres. Evelyn y John Billings, prestigiosos creadores del Método que lleva su nombre, aportan fiabilidad a esta posibilidad de seleccionar el sexo del bebé.

Es fácil concluir que el silencio acerca de los Métodos naturales no se debe a su supuesta y pregonada ineficacia, sino precisamente a todo lo contrario. De esto hablaremos más adelante.

El Método Billings, y posteriormente el Sintotérmico, son herramientas muy valiosas para aplicar en la Predeterminación del Sexo. Debe aprenderse de manera minuciosa y personalizada, porque un lapso de 24-36 horas marca la diferencia entre el momento favorable a cada espermatozoide (nunca se dejará de insistir en la necesidad de que toda la instrucción sea personalizada) Debe realizarse con un Monitor debidamente capacitado, y la mujer accede además a un auto-conocimiento de su propio cuerpo y de su funcionamiento sexual cuyos frutos son muy grandes.

En Abif se brinda esta instrucción durante cuatro ciclos, y la paciente lleva sus datos explícitamente en fichas confeccionadas para tal fin. En los ciclos tercero y cuarto, además, se proporcionan indicaciones para la utilización doméstica de tiras reactivas para la detección del pico de Hormona Luteinizante, que se expenden en farmacias.

Se debe aclarar aquí que podría realizarse el análisis de LH en laboratorio, pero ello no responde a los propósitos ni a los fines de las usuarias, que necesitan el resultado sobre la marcha de sus proyectos para poder llevar adelante el plan establecido en la concepción.

La LH produce un pico que positiviza la tira reactiva en un momento que antecede en un promedio de 36 horas a la ovulación. Este estudio le proporciona a la paciente la auto-comprobación de que sus registros del Método Sintotérmico son totalmente eficaces y precisos.

Es necesario recalcar que el análisis de LH es complementario y no suple el auto-conocimiento proporcionado por el Método Sintotérmico, que es de mayor precisión para el reconocimiento de los días favorables a uno u otro espermatozoide, según asegura nuestra experiencia en el tema.

Sin embargo, es de utilidad también para pronosticar la ovulación con una anticipación adecuada para los propósitos de la paciente, y por ello se indica su utilización en el tercer ciclo (para aprender a usarla y relacionarla con los síntomas del Sintotérmico, identificando su patrón hormonal personal) y en el cuarto ciclo y los siguientes mientras se intenta la concepción.

Favorece al espermatozoide "X" que el matrimonio tenga relaciones sexuales a partir de la aparición del moco cervical, todos los días, interrumpiéndolas 48 horas antes de la ovulación, con abstención sexual hasta pasados tres días desde el día pico. El momento de interrumpir las relaciones sexuales se conoce por el patrón personal de moco cervical y por el análisis de LH.

LH .Favorece al espermatozoide "Y" que el matrimonio se abstenga de relaciones sexuales hasta el momento de la ovulación, detectado por los mismos parámetros (moco y LH).

Distintos autores señalan éxitos promedio del 80% en la aplicación adecuada de este factor.

 

Factor alimentario


Partiendo de la línea investigativa de los Drs. Lorrain y Gagnón, en Abif se intensificó el estudio del contenido mineral (Sodio, Potasio, Calcio y Magnesio) de todos los alimentos más comunes en nuestra dieta.

Fue muy importante el trabajo de la Dra. Michele Duc, quien realizó su tesis doctoral sobre la base de una encuesta minuciosa sobre la costumbre alimentaria en mujeres que tenían descendencia mono-sexual (sólo niñas o sólo varones) en número de dos o más cada una. Luego elaboró un coeficiente:


Sodio + Potasio

--------------------------------------------------------------------------------


Calcio + Magnesio


Y mediante este coeficiente, ella pudo agrupar a las participantes en dos rangos:

El 84% de las mujeres que habían concebido sólo niñas, tenían un coeficiente menor a 2.0


El 84,4% de las mujeres que habían concebido sólo varones, tenían un coeficiente mayor a 4,0


Sin embargo, el trabajo de la Dra. Michele Duc no proporcionaba una herramienta que permitiera una medición exacta y accesible.

En Abif se confeccionó esta herramienta mediante un programa computarizado, en una planilla Excell, con un listado minucioso de alimentos y sus contenidos en los minerales a evaluar por cada 100 g/ ml. Ingresando el consumo diario (o su promedio) de la paciente en una columna, la planilla arroja el resultado del coeficiente mencionado.

En diversos estudios que realizamos, pudimos ampliar los dos rangos de la Dra. Duc a cuatro.

Rango 1: favorable al espermatozoide "X", lo poseen en un 82% las mujeres madres de niñas, y su valor es menor a 2,0.


Rango 2: lo llamamos "neutro A", porque no influye en el sexo del bebé. Su valor va de 2,0 a 4,0 y lo poseen las mujeres que tienen hijos de ambos sexos, como así también el remanente de madres de niñas no encuadradas en el rango 1 y el remanente de madres de varones no encuadradas en el rango 3.


Rango 3: favorable al espermatozoide "Y", lo poseen en un 83% las mujeres madres de varones, y su valor es mayor a 4,0 y menor a 6,0


Las mujeres encuestadas en los tres primeros rangos son todas de nivel socio económico medio o alto.

De estos resultados, se consideró como hipótesis que un coeficiente bajo trae como consecuencia un medio interno femenino hostil, por lo cual favorece al espermatozoide "X", que tolera condiciones adversas, y que el medio interno se va tornando cada vez menos hostil a medida que sube dicho coeficiente.

Entonces surgió otra hipótesis, ya que surgió el interrogante: ¿qué efecto tiene la dieta habitual en la esterilidad? Un medio marcadamente hostil puede inhibir a ambos espermatozoides. Más aun: si la mujer inhibe por su dieta a los esp. "Y", y utiliza para el intento de concepción un momento muy próximo a la ovulación, estará inhibiendo al mismo tiempo a los esp. "X".

El estudio realizado tomó como población a mujeres con Dificultades en la concepción, y se encontró que muchas de ellas tenían una hija mujer, cuya concepción había sido dificultosa, y que no lograban durante años un segundo embarazo. Estas mujeres estaban ubicadas en el rango 1, y el motivo de sus dificultades estriba en la hostilidad de su ambiente interno.

Luego se convocó a mujeres con Esterilidad Sin Causa Aparente, sin hijos, y no se ubicaban en el rango 1 sino en el rango 2. Es necesario proseguir investigando por qué estas mujeres tienen mayores dificultades para concebir que las mencionadas más arriba. En Abif se ha evaluado la posibilidad de depósitos inadecuados de calcio que, entre otras acciones, endurecerían la membrana de los óvulos tornándola de difícil penetración por parte de los espermatozoides.

Se consideró además, que entran en juego sub-factores alimentarios que propician el estado de Esterilidad, ya que el rango 2 no es intrínsecamente infértil como hemos visto más arriba.

En este estudio, se evaluó finalmente el cuarto rango.

Rango 4: lo llamamos "neutro B" porque, al igual que el rango 2, no influye en el sexo del bebé, y su valor va de 6,0 hasta 9,0 o más. Este rango lo poseen mujeres pobres e indigentes, con hiperfertilidad (proles numerosas) e hijos de ambos sexos.


Esta situación confirmó que los coeficientes inferiores son más hostiles, y que se van haciendo más acogedores a medida que aumentan su valor. Y confirmó un fundamento de la Predeterminación materna del sexo, es decir, la afinidad de los espermatozoides "X" con un medio hostil y la afinidad de los espermatozoides "Y" con un medio más acogedor.


Finalmente, en este cuarto rango también aparece la posibilidad de sub- factores alimentarios, ya que algunos estudios informan que, llegado un punto de máxima indigencia en la nutrición, comienza a favorecerse nuevamente al espermatozoide "X"

Para aplicar el factor alimentario a futuro para seleccionar el sexo de un futuro bebé, es necesario adecuar la dieta durante tres meses antes de intentar la concepción, mediante indicaciones paulatinas y progresivas, mes a mes, que reviertan la condición preexistente.

En Abif se ha comprobado que esta modalidad paulatina, progresiva y personalizada, aporta mayores posibilidades de éxito en el logro de un medio interior adecuado a los propósitos de la paciente, diferenciándose de esta manera de las indicaciones proporcionadas por los impulsores del factor alimentario.

Esta afirmación se sustenta en el control de las pacientes mediante el análisis de pH urinario en la primera orina matinal, recogida en frasco de vidrio. Se realiza un examen basal, y luego se repite mes a mes, simultáneamente con la progresión en la reversión del hábito preexistente.

Se realiza la medición de pH mediante un Peachímetro digital, pero, si se posee un "ojo instruido", puede realizarse mediante papel indicador con rango de 5,00 a 7,50 (rango urinario), con aproximación semi cuantitativa de 0,50 de unidad, y visualización aproximada de los puntos intermedios.

Las pacientes que se encontraban en el rango 1 (menor a 2,0, hostil, favorable al espermatozoide "X") manifestaron valores basales entre 5,00 y 5,50, y luego de tres-cuatro meses arribaron a valores entre 6,50 y 7,50. Por el contrario, las pacientes que se encontraban en el rango 3 (entre 4,0 y 6,0, acogedor, favorable al espermatozoide "Y") manifestaron valores basales entre 6,25 y 7,00 y luego de la reversión arribaron a valores entre 5,25 y 5,50.

Estos datos confirmaron que el ambiente hostil de los coeficientes bajos se debe a una mayor acidez provocada por la alimentación, y que el ambiente acogedor de los coeficientes más altos responde a una menor acidez debido al mismo factor.

Detalles a tener en cuenta en la atención personalizada de este factor:

Intensidad de la preexistencia (rango en que se encuentra al iniciar el programa, que puede ser distinto al que poseía cuando concibió a sus hijos)


Cumplimiento de las indicaciones alimentarias por parte de la paciente.


Respuesta de su organismo en particular


Contenido mineral de los alimentos y cantidades aconsejadas para revertir o para adecuar (lo que sea necesario) el rango preexistente.


Alimentos multiminerales (Ej., quesos duros)


Elementos que intervienen en la absorción de los minerales (Ej. ácido fítico, Vitamina D, etc.)


Tener en cuenta las bebidas (incluso aguas) y medicamentos (incluso los que no poseen minerales como

elemento principal, ya que pueden contarlos en gran proporción en su excipiente)

A continuación se brinda un esquema de cómo operan los dos factores, alimentario y cíclico.
De este esquema se desprende nuevamente la gran necesidad de un seguimiento personalizado de las pacientes, que persigue, entre otras cosas ya mencionadas, evitar que caiga en rangos neutros.

SELECCIONA EL SEXO POR SÍ MISMO EN UN ALTO PORCENTAJE.

COMPLEMENTADO CON EL FACTOR CÍCLICO AUMENTA SIGNIFICATIVAMENTE LA EFICACIA HASTA UN 98,43%

PIERDE CAPACIDAD SELECTORA DEL SEXO. OPERAN SOLAMENTE EL FACTOR CÍCLICO Y SUBFACTORES ALIMENTARIOS DESCONOCIDOS

Especificaciones sobre el rango 3


El rango 3 se caracteriza por su acogida y alcalinidad en las secreciones. Favorece al espermatozoide "Y", y de hecho lo favorece en mayor porcentaje que el rango 1 respecto al espermatozoide "X". (84,4% /84% Duc - 84% / 83% Baretta)

Estos porcentajes no contemplan la utilización simultanea del factor cíclico, por lo que se puede concluir que incluye las relaciones realizadas en los días favorables al espermatozoide "X". Esto nos impulsa a evaluar si este rango, además de favorecer al "Y", inhibe al "X" por alguna razón desconocida. Como vimos, el progreso en la alcalinidad no necesariamente tiene esta consecuencia, ya que tanto en el rango 2 como en el rango 4, se pierde la capacidad selectora del sexo, y ambos espermatozoides tienen iguales posibilidades.

Relación entre la alimentación femenina y el estado de esterilidad / hiperfertilidad


Retomando lo anticipado antes, decíamos que un coeficiente bajo trae como consecuencia un medio interno femenino hostil, por lo cual favorece al espermatozoide "X", que tolera condiciones adversas, y que el medio interno se va tornando cada vez menos hostil a medida que sube dicho coeficiente. Luego se comprobó que, en efecto, el ambiente que favorece al espermatozoide "X" es ácido, y de allí su hostilidad que inhibe al espermatozoide "Y"

Entonces surgió otra hipótesis, y el interrogante ¿qué efecto tiene la dieta habitual en la esterilidad? Un medio marcadamente ácido puede inhibir a ambos espermatozoides. También hablábamos de la falta de sincronización de los dos factores. Encontramos que muchas mujeres tenían una niña, cuya concepción había sido dificultosa, y que no lograban durante años un segundo embarazo. Estas mujeres estaban ubicadas en el rango 1.

Sin embargo, las mujeres con mayor dificultad en la concepción, al punto que ya habían intentado varias fecundaciones artificiales fracasadas, no estaban en el rango 1 sino en el rango 2. Es necesario proseguir investigando por qué estas mujeres tienen mayores dificultades para concebir que las mencionadas más arriba. En Abif se ha evaluado la posibilidad de depósitos inadecuados de calcio que, entre otras acciones, endurecerían la membrana de los óvulos tornándola de difícil penetración por parte de los espermatozoides.

Lo más asombroso del estudio realizado fue comprobar que las mujeres sumidas en la pobreza y la indigencia poseían un coeficiente muy alto, relacionado previamente con una mayor alcalinidad y condiciones de máxima acogida hacia los espermatozoides. Su alimentación sería la responsable de su gran fertilidad.

Todos los alimentos que ellas consumen son ricos en sodio y potasio, y casi nulos en calcio y magnesio. Es preciso tomar medidas para proveer a estas mujeres de una correcta alimentación, con políticas correctas que se preocupen efectivamente por su salud y bienestar.

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